Este libro comienza como una novela.
Una mujer despierta, recuerda escenas de su infancia, cruza plazas al anochecer, escucha frases que parecen insignificantes: "si ntate bien", "despu s de las ocho no vuelvas sola", "as no se comporta una mujer".
Nada extraordinario.
Solo peque as cosas.
Pero, poco a poco, esas escenas revelan algo inquietante: el mundo est lleno de instrucciones invisibles sobre c mo debe comportarse una mujer.
Y entonces el libro hace algo inesperado.
Se detiene.
Rompe la narraci n.
Y empieza a explicar.
Con iron a, humor y una mirada inc modamente l cida, el texto desmonta algunos de los gestos m s cotidianos del machismo: el hombre que "ayuda" en casa, el experto que explica lo que una mujer acaba de decir, el falso feminista que cree haber entendido el problema... y el sistema social que convierte todo eso en algo aparentemente normal.
Este no es un tratado acad mico.
No pretende descubrir nada nuevo.
Muchas de las ideas que aparecen aqu llevan d cadas -o siglos- siendo explicadas.
Pero siguen sin escucharse.
Por eso este libro hace algo distinto:
toma escenas de la vida cotidiana y las mira con suficiente claridad como para que lo absurdo resulte evidente.
A veces con sarcasmo.
A veces con humor.
Y a veces con una incomodidad que cuesta ignorar.
Porque quiz el verdadero talento que se espera de muchas mujeres no es triunfar ni destacar.
Sino dominar el arte silencioso de hacerse peque as.
Este libro habla de eso.
Y tambi n de lo que ocurre cuando alguien decide dejar de hacerlo.