Casandra siente disforia de g nero y, en su admiraci n por la actriz Sara Montiel como un cono de sensualidad y erotismo femenino, encuentra una forma de expresarse en la que se siente c moda cuando la interpreta. Su b squeda de identidad sexual la llevar desde sus ra ces rurales hasta la peque a Nueva York de M laga en la d cada de los 90, donde ver su fotograf a empapelada en los carteles del emblem tico barrio de La Nogalera al hacer su debut como transformista.
Casandra no es nombre de mujer es una novela que invita al lector a reflexionar sobre la libertad de pensamiento y el desarrollo de la personalidad a trav s de la condici n transg nero de Marcelo, quien nos comparte su historia con un sentimiento sosegado y una visi n de la vida impregnada de simbolismo po tico inspirado por Federico Garc a Lorca, que la impact durante su infancia, y de las tramas rom nticas de las pel culas protagonizadas por Sara Montiel durante su adolescencia.