El armario que todav a no has abierto. La primera vez que se te olvid durante una hora y luego te sentiste culpable por eso.
Cuarenta cartas breves para los primeros meses despu s de una muerte.
No es un manual sobre el duelo. No tiene etapas, ni plazos, ni un cap tulo sobre aceptar. Es un libro de consolaci n escrito en la tradici n de las que S neca dirigi hace dos mil a os a Marcia, a Helvia y a Polibio: personas reales que acababan de perder a alguien y a las que no ofreci frases bonitas, sino una manera clara y serena de mirar el dolor sin dejarse destruir por l.
CINCO PARTES, CUARENTA CARTAS
- Los primeros d as - el aturdimiento, los tr mites, la casa llena de gente, y no sentir lo que se supone que hay que sentir
- Lo que dice la gente - los consuelos que hieren, los que desaparecen, los que preguntan demasiado, volver al trabajo
- La culpa - lo que no dijiste, la ltima conversaci n, no haber estado, y el alivio que a veces aparece y del que nadie habla
- El tiempo largo - los meses cuatro a doce, cuando el mundo ha seguido y t no, los aniversarios, el miedo a olvidar la voz
- Seguir - vivir con la ausencia en lugar de superarla, y volver a querer cosas
QU NO VA A HACER ESTE LIBRO
No te va a decir lo que deber as sentir. No hay "tienes que soltar", no hay "pasar p gina", no hay etapas que atravesar en orden. El estoicismo bien entendido nunca dijo que no lloraras: dijo que el dolor es real, que la p rdida estaba escrita desde el principio, y que aun as se puede seguir viviendo.
Tampoco promete plazos. Quince de las cuarenta cartas no llevan ninguna cita, porque hay noches en las que una autoridad antigua no sirve de nada y s lo hace falta que alguien lo diga en voz baja.
SOBRE LAS CITAS
Las palabras de S neca aparecen siempre entrecomilladas y con su fuente exacta, traducidas del lat n para esta edici n. Todo lo dem s es escritura original: este libro no pretende en ning n momento hablar por l.
Este libro no es terapia ni la sustituye.