Hay razones que justifiquen por qu los seres humanos llevan m s de cuarenta siglos mat ndose los unos a los otros? Seg n La Biblia Cristiana el primer hombre nacido de mujer fue un asesino. Llevamos miles de a os mir ndonos a la cara, estudiando nuestros comportamientos, elaborando teor as, adoctrinando con infinitas falsedades y echando a la cara de los dioses la culpabilidad del desastre que somos.
De eso va esta novela, de los infinitos matices con los que pretendemos ser lo que no somos, enmascarar la naturaleza del rencor, disimular la realidad. Nacemos, tenemos una vida corta y fallecemos tan ignorantes como cuando aparecimos en este mundo. Matamos o nos dejamos matar de infinitas formas. Y mientras, hablamos, no paramos de hablar. Vivimos media existencia despiertos y dormimos la otra media. Y cuando estamos en plena vigilia, inventamos historias, tan inexistentes como la nuestra, para distraernos. Siempre, a pocos kil metros de distancia, hay gentes matando, arrasando naciones, huyendo de la nada hacia otras nadas semejantes. Y todo se repite, una y otra vez, sin que consigamos extraer de los hechos una raz n v lida que justifique nuestros deseos de supervivencia. Flotamos en lo desconocido. De eso trata esta novela.
De la absurda manera en que los seres humanos se mienten a s mismos, d a tras d a, a o tras a o, huyendo de la eternidad. Y por tanto, esta obra va de la falsedad de ese cuento virtual al que llamamos, pomposamente, nuestra historia.