UN CAMINO HACIA LA PAZ INTERIOR
Un encuentro con el silencio.
Un examen de la realidad interna.
Una v a de comprensi n.
Un medio de transformaci n.
Otra forma de ser.
Estar en calma es vivir en la cordura, dirigirse a trav s de la prudencia, observar las cosas desde la moderaci n, desde la cautela, dejando siempre una pausa para reflexionar, para atender con m s detalle y advertir otras posibles sugerencias que se encuentren escondidas detr s de todo eso que observas y que tienes ante ti.
Cuando estamos en calma nos convertimos en meros observadores de aquello que est ocurriendo, tanto fuera como en el interior de nosotros mismos. No sentimos la necesidad de forzar las cosas; de actuar impulsivamente.
La calma es el camino que te permite ser un espectador excepcional de todo cuanto acontece. Te posibilita contemplarlo todo desde una posici n privilegiada, lejos de la influencia de la mente y de las distracciones externas, que en muchas ocasiones se apoderan de ti y te conducen a una acci n desordenada: a que pierdas el control y te dejes llevar por tu propio pensamiento.
Gracias a la calma est s presente ―dejas de estar dormido―, tu cuerpo se relaja y la quietud penetra en ti, de tal manera que elimina todas las barreras que te separan de ese espacio donde te encuentras contigo mismo, donde se halla tu «verdadero ser .