Belzalith asume la direcci n del nico Imperio de las Tierras Occidentales en el peor escenario posible: su familia a pleno ha sido asesinada en el Banquete de Primavera. Sus amigos tambi n cayeron en el mismo atentado. La nauta amateur y que el d a antes del atentado era conocida en la corte como la Jefa de la Diplomacia Zehir y una adicta a las fiestas disipadas con sus amigos, regadas de p talos de amapolas, debe hacer de tripas coraz n para definir qu rumbo quiere darle a la nueva Zehiria: si hacerse a un lado y dejar que el curso de la historia determine el destino de sus compatriotas, o hacerse cargo del peso que la tradici n puso sobre sus hombros.
Con qu cuenta la joven de 15 a os de tez oliva? Karah-Ulf, la de las c pulas doradas, esa ciudad capital de espaldas a las monta as y enfrentada al Oc ano Zafiro, a n cuenta con miles de efectivos navales que pueden ser fieles al mayor Imperio que sobrevivi a la Gran Peste que aniquilara mil cuatrocientos treinta y cinco a os atr s a nueve de cada diez pobladores del planeta, fieles al gobierno y a su naci n, pero Zehiria pronto se torna en s lo uno de los participantes en el juego de ajedrez en el que se convierten los destinos de la mayor organizaci n de humanos en las Tierras Occidentales, en s lo una pieza del puzzle de lealtades y rencores acumulados que determinar n lo que les depare a los habitantes de un mundo sobreviviente de atrocidades irreparables... o de oportunidades devenidas en futuros posibles....