Durante diez a os, Yann bebi una botella de whisky al d a.
No por placer. No por debilidad. Sino porque hab a descubierto algo que nadie le hab a dicho: unos sorbos de alcohol, y las manos dejaban de temblarle.
Empresario y pintor, Yann sufre de temblor esencial - un trastorno neurol gico que hace imposibles ciertos gestos cotidianos. Sostener un vaso. Firmar un documento. Pintar ante el p blico. El alcohol parec a la soluci n. Se convirti en una dependencia.
Las botellas se multiplican. Las mentiras tambi n. Los aparcamientos donde bebe a escondidas antes de las citas. El miedo al desabastecimiento al despertar. La verg enza.
Hasta el d a en que un m dico pronuncia estas palabras:
Si sigue as , a los 60 a os estar muerto.
Con la ayuda de su esposa, Yann acepta el ingreso hospitalario y emprende una dif cil lucha para recuperar una vida sin alcohol.
Este testimonio narra el descenso, el combate - y sobre todo, el renacimiento.
Porque una cosa es cierta: nunca es demasiado tarde para recuperar la propia vida.