Dicen que los h roes nacen con un nombre.
Yo no.
A m me llamaron Nadie, y jam s imagin que ese nombre vac o cargar a con el peso del fin del mundo.
La realidad se quebr el d a en que escap de la c rcel.
No porque fuera libre, sino porque descubr que tras el espejo que siempre me persegu a desde ni o se ocultaba algo m s:
un mundo donde lo imposible era real,
donde criaturas encapuchadas acechaban entre ruinas,
y donde la l nea entre sue o y locura era tan delgada que pod a romperse con un solo paso.
En mi b squeda por sobrevivir-y por entender qui n era realmente-descend al inframundo en busca de la p cima legendaria, el nico poder capaz de enfrentar lo que ven a.
All me encontr con el Rey del Inframundo,
un ser cuya sombra pod a tragar la luz.
Consegu escapar por poco, llevando conmigo la p cima que marcar a mi destino.
Pero nada me prepar para lo que vino despu s.
Porque fue entonces cuando reapareci en mi vida el Doctor.
El hombre misterioso que siempre me observaba desde la distancia...
El que llevaba a os intentando mantener algo dentro de m bajo control...
El que parec a saber m s de mi destino que yo mismo...
Y entonces lleg su revelaci n.
Una verdad tan brutal, tan imposible, tan devastadora,
que reescribi todo lo que sab a sobre mi origen, mi pasado... y mi futuro.
No puedo contarla aqu .
No a n.
Solo dir que desde ese instante, mi camino cambi para siempre.
Que mi enemigo m s peligroso...
era yo mismo.
Y que la batalla final contra la Sombra Eidan,
la criatura que se alzaba sobre la cima de la monta a con la Espada de la Justicia corrompida en sus manos,
no era solo una lucha por salvar al mundo...
Era una lucha por salvar lo poco que quedaba de m .
Mi nombre es Nadie.
Y esta es la historia de c mo un fugitivo sin nombre desafi al apocalipsis...
sin saber siquiera qui n era realmente, hasta el ltimo momento.