Un Ojo nos ha observado desde el principio de los tiempos.
Mientras nos mira, mantenemos el orden.
Cuando se cierra, nos convertimos en lo que realmente somos.
Una ambiciosa epopeya que viaja desde las monta as sagradas de Airyana Vaejah hasta los servidores de un videojuego consciente, pasando por templos egipcios, cortes de Salom n, laboratorios de control mental y sociedades donde la vigilancia es religi n.
Porque la verdadera oscuridad no llega cuando el sol se apaga.
Llega cuando descubrimos que, sin su mirada, ya no necesitamos fingir ser buenos.