Davenbo Ferrin, afro colombiano nacido en un humilde barrio de el bello puerto del mar Buenaventura valle Colombia, el menor de once hermanos, casado y padre de tres hijos, aunque no hay excusas v?lidas, pidi? perd?n a DIOS y a los hombres por la situaci?n que lo llev? a la correccional en Winton, Carolina del Norte, donde se escribi? Amor entre Guerra, llevado por la a ci?n por la escritura. Aunque se considera escritor a cionado, este es su tercer escrito, pero el primero en publicar gracias a distintas colaboraciones de personas que lo motivaron para hacerlo. Su primer escrito llamado La Ni?a de las v?rgenes es un thriller basado en historias, mitos y leyendas del Paci co colombiano y de latinoam?rica. Su segundo escrito de nombre El Marroqu?, es una historia de acci?n con una mezcla de narcotr? co y terrorismo, con una atrayente cci?n que envuelve al lector introduci?ndolo en la obra, a la fecha se encuentra nalizando dos proyectos m?s que espera sean del agrado de los lectores. La corrupci?n pol?tica en todo el mundo comparte un mismo ADN, con la nalidad de enriquecerse econ?micamente y saciar sus ansias de poder, corrompiendo y enlodando el buen nombre de personas e instituciones tanto p?blicas como privadas, dirigiendo a los individuos al escepticismo total, que en cualquier momento puede rebosar la copa y estallar socialmente. En esta historia espejo de la realidad de muchos pueblos de latinoam?rica y el mundo, la corrupci?n comienza desde cero y va escalando por encima de cualquier cabeza, sentimiento, religi?n, instituci?n o ma a, ubic?ndose entre el gran amor del pueblo y un caudillo, padres e hijos, el amor se ve aniquilado en varias ocasiones al quedar entre guerra declarada por R?mulo Valencia Granados, un siniestro hombre de pol?tica que utiliza hasta los m?s impensables m?todos para suprimir obst?culos que le impidan llegar a su meta pol?tica, sin importar los grados de amistad o consanguinidad, ?l solo quiere ganar. Juli?n Andr?s y Danna Camila, dos importantes personajes de esta novela, se ven obligados a enfrentar y vencer obst?culos impuestos por la separaci?n del clasicismo social en una cultura dividida por normas sociales antiguas, pero con ra?ces muy profundas, as? y todo, no se dejan caer en el clich?.