COVID-19 ha expuesto la naturaleza racializada de los sistemas alimentarios, pero tambi n potencialmente otorga oportunidades para construir de nuevo. Maywa Montenegro explora una serie de aver as, desde cadenas de suministro fracturadas hasta infecciones incontroladas entre trabajadores de alimentos esenciales, entre comunidades negras, marrones e ind genas atravesadas por el virus a lo largo de viejos surcos de opresi n racial y de clase. Ella rastrea los or genes probables de COVID-19 a los sitios de derrame forjados por la expansi n agroindustrial en regiones boscosas donde los pat genos brotan libres e infectan a los humanos. La agricultura animal industrial impulsa estos cambios ecol gicos que incuban futuros brotes. Las pandemias tienen sus ra ces en la separaci n violenta de las comunidades de sus territorios, semillas, conocimiento y riqueza. El racismo permite tal robo como fundamental para la expansi n capitalista. Para hacer frente a las pandemias y las injusticias alimentarias, Montenegro pide una agroecolog a abolicionista. Ninguna alternativa anticapitalista puede ignorar el racismo que es central para el sistema alimentario transnacional. Acad micos como Angela Davis, Ruth Wilson Gilmore y Mariame Kaba han argumentado que aunque la abolici n se ve con frecuencia como una estrategia de oposici n, para erradicar, por ejemplo, las prisiones y la polic a, la abolici n es igualmente proposicional. Una agroecolog a abolicionista abre m ltiples posibilidades que responden a las exigencias de un planeta pand mico: no hay una "normalidad" a la que podamos regresar con seguridad. Esta es una traducci n al espa ol de Abolitionist Agroecology, Food Sovereignty and Pandemic Prevention