Durante el adviento, la Iglesia no se pone al lado de los hebreos que esperaban al Mes?as prometido, sino que vive aquella espera de Israel a niveles de realidad y de definitiva manifestaci?n de dicha esperanza, que se ha hecho actualidad esplendente en Cristo. Ahora vemos "como en un espejo," pero llegar? el d?a en que "veremos cara a cara" (1Cor. 13,12).
La iglesia vive esta espera en actitud vigilante y gozosa. Por eso clama:
" Maranatha! Ven, Se?or Jes?s."
(Ap. 22,17,20)