"La fe no es la creencia de que Dios har lo que uno quiere. Es la creencia de que Dios har lo correcto". Max Lucado
En el coraz n de cada creyente se encuentra un anhelo inquebrantable de conexi n divina, un deseo de alcanzar los cielos, buscando consuelo, gu a y milagros. Esta b squeda de conexi n espiritual ha dado lugar a innumerables tradiciones y pr cticas, cada una con su atractivo nico. Entre ellos, la Devoci n de los 54 d as es un testimonio notable del poder de la oraci n y la fe.