Cu ntos ni os y adolescentes son v ctimas de abuso sexual cada a o? Nadie puede responder con exactitud: la mayor a de los casos jam s llega a los tribunales. Este libro se atreve a mirar de frente esa realidad silenciosa y a documentarla caso por caso, pa s por pa s. Una lectura que duele, pero que puede salvar vidas.
Rodulfo Gonz lez -periodista, trabajador social y cofundador de la Divisi n de Menores del Cuerpo T cnico de Polic a Judicial de Venezuela- re ne en esta investigaci n cientos de casos reales ocurridos en m s de 40 pa ses: desde el abuso intrafamiliar que se esconde tras las puertas del hogar hasta las redes de depredadores sexuales que operan en internet y los esc ndalos de abuso cometidos por l deres religiosos.
El resultado es una obra sin concesiones que combina el rigor del expediente con la claridad de la cr nica. Cada caso est fechado, atribuido a su fuente y ordenado geogr ficamente, de modo que el lector pueda dimensionar la magnitud global de un flagelo que la OMS cifra en uno de cada cinco mujeres y uno de cada seis hombres que declaran haber sufrido abuso sexual en la infancia.
En sus p ginas encontrar
- Cifras y definiciones oficiales de la OMS, UNICEF y el Observatorio Venezolano de Violencia.
- Los perfiles y los modos de operar de los abusadores: familiares, funcionarios, m dicos, docentes y religiosos.
- El mapa mundial del delito, de M xico a Filipinas, con 128 casos documentados solo en Venezuela.
- C mo funciona el grooming y la explotaci n sexual de menores a trav s de internet.
- Las se ales de alerta del abuso sexual infantil y las claves para la prevenci n y la denuncia.
- El testimonio de las v ctimas y la realidad de la impunidad.
Este libro no es solo un registro estremecedor: es una herramienta de prevenci n y protecci n. Si usted es padre, madre, docente, orientador o profesional de la salud, aprender a reconocer las se ales y saber c mo actuar puede marcar la diferencia entre una infancia rota y una infancia protegida.
Porque el primer paso para proteger a un ni o es atreverse a mirar la realidad sin eufemismos.