En la penumbra del Caribe mexicano, donde el para so se vende en folletos pero se pudre bajo tierra, un comandante ministerial desaparecido lanza su ltima bala: un video filtrado desde una fosa clandestina, donde yacen los restos de los que el narco y el poder callaron.
Quintana Roo no es solo turismo. Es un mapa de cicatrices, hoteles construidos sobre huesos, playas que esconden sangre.