No todos los fantasmas est n muertos. Algunos viven dentro de nosotros.
Javier ha pasado la vida huyendo de algo que no sabe nombrar. Una culpa antigua. Una casa marcada por el silencio. Una presencia que parece observarlo desde los rincones donde la memoria se pudre.
Cuando el pasado empieza a abrirse paso, Javier comprende que el verdadero horror no est en ver un fantasma, sino en descubrir que quiz lleva a os obedeci ndolo.